Según un estudio realizado por W. E. Cox en los años 50, en los trenes que sufren accidentes viajan menos personas que de costumbre. Y, dado que los accidentes ferroviarios no son previsibles, Cox concluye que muchas personas, consciente o inconscientemente, evitan tomar el tren ese día.
Para realizar este estudio, Cox preguntó a varias compañías ferroviarias el número de pasajeros en un determinado tren. Analizó las cifras del día en que había sucedido el accidente, de los seis días anteriores y del mismo día de la semana en las seis semanas precedentes. El Georgian, un tren que hacía el servicio entre Chicago y el este de Illinois, tuvo un accidente el 15 de junio de 1952. Llevaba a bordo sólo seis personas. En los días precedentes, los viajeros habían sido 68, 60, 53, 48, 62 y 70. Una semana antes, el 8 de junio, lo habían tomado 35 personas y, en los otros días examinados, 55, 53 y 54. En los diez días analizados, la media fue de 55,8. El día del accidente, el número había bajado un 84%.
Otro ejemplo de lo que Cox llama "capacidad de evitar accidentes" está reflejado en as cifras del tren Chicago-Milwaukee-Saint Paul de Pacific Line, que descarriló el 15 de diciembre de 1952 con 55 personas a bordo. En cinco de los siete viajes anteriores, elegidos según el método de Cox, lo habían ocupado más de 100 pasajeros, y en los otros dos, al menos 30 personas más que en el día del accidente. La media en los días normales que precedieron al desastre fue un 50% más alta que la cifra del día del accidente.
(Journal of the American Society for Psychical Research, 1956)
domingo 25 de mayo de 2008
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