En diciembre de 1924, dos tripulantes del superpetrolero estadounidense Watertown murieron a causa de emanaciones tóxicas mientras limpiaban las bodegas. Cuando ocurrió el accidente, el Watertown navegaba a lo largo de la costa oeste de Estados Unidos con rumbo a Panamá y los dos hombres, James Courtney y Michael Meehan, fueron sepultados en el mar el 4 de diciembre.
El 5 de diciembre, el segundo oficial refirió al capitán Keith Tracy que los rostros de Courtney y Meehan se veían flotar sobre el mar: aparecían y desaparecían, acompañando al Watertown en su ruta. Durante el resto del viaje, las caras fueron vistas por todos los miembros de la tripulación.
Durante una escala en Nueva Orleans, el capitán Tracy narró el episodio en una reunión de funcionarios de la compañía de servicios municipales, quienes sugirieron tomar fotografías del fenómeno.
Cuando el Watertown zarpó otra vez, los rostros reaparecieron y se les tomaron seis fotografías. Cinco de ellas no mostraron nada inusual, pero en una se veían claramente las dos caras. El negativo fue controlado por la agencia de investigaciones Burns para descubrir posibles adulteraciones, y las circunstancias en que se hicieron las fotos fueron certificadas por el capitán del Watertown y por el oficial de máquinas.
D. Scotto Rogo, An Experience of Phantoms
miércoles 2 de julio de 2008
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2 comentarios:
SIN COMENTARIOS!!POR NO AMPLIAR EL TEMA...Y LAS PRESENCIAS...
Si lo prefieres, no comentes. Pero si quieres compartir una experiencia no te cortes (me has dejado intrigada).
bss ;-)
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