
Numerosos automovilistas han sido víctimas de accidentes en este cruce de calles londinense. Todos afirmaron que habían tratado de esquivar un misterioso autobús rojo que intentaba embestirlos y después había desaparecido.
Decía un conductor al oficial de policía:
En cuanto doblé la esquina, vi un autobús que se me venía encima. Llevaba todas las luces de los dos pisos encendidas, pero no alcancé a ver a ningún conductor y tampoco pasajeros. Giré bruscamente, me subí a la acera y me incrusté en la pared. El autobús ya no estaba.El automovilista que hacía esta declaración a la policía de North Kensigton, en Londres, podía estar bebido, sufrir una alucinación o haberse dormido al volante en el momento del accidente. Pero entonces, ¿cómo se explica que centenares de otros conductores hubiesen ya declarado que un autobús fantasma, salido de la nada en la esquina entre la calle St. Mark y Cambridge Gardens, cerca de la estación de Ladbroke Grove, los había obligado a salirse de la calle? Después de un accidente mortal, el fiscal dio más importancia a la historia y así descubrió que muchas personas, algunas de ellas residentes en la zona, habían visto el espectral autobús de dos pisos.
En esa esquina se habían producido muchos accidentes, muchos de ellos mortales pero pocos por causas ordinarias. Finalmente, la junta municipal decidió enderezar la calle y los percances disminuyeron de manera notable. Desde entonces, nadie ha vuelto a ver el misterioso autobús rojo.
Frank Smyth, Ghosts and Poltergeists

